EL PARTENÓN Y LA VILLA DE ADRIANO: SU HISTORIA, SIMBOLOGÍA Y BELLEZA
Empezamos esta travesía analizando dos edificaciones importantísimas para el desarrollo y la evolución de la arquitectura en sí. Estos son el Partenón de Atenas y La Villa de Adriano de Tívoli. Por consiguiente, se tocarán aspectos que serán relacionados a su propuesta simbólica individual de la época, como de la actualidad, de igual manera su belleza estilística y estética en torno a su estilo de arquitectura. De tal forma, se analizará, el impacto cultural de ambas edificaciones, en relación con su significado religioso. Pasando más a un profundo vistazo en cómo su belleza impactó a sus comunidades correspondientes. ¿Qué significaba para la comunidad el tener acceso a estos monumentos y cómo se establecen estas conexiones con su entorno simbólico? Ambos son ejemplos de la importancia de su historia, debido a que ambos son tesoros de la arquitectura y aunque tengan similitudes, se dirigen en diferentes trayectorias a la hora de su cultura.
Aunque estas estructuras fueron construidas en distintas épocas y en distintos lugares geográficos, aún preservan ciertas similitudes religiosas y culturales entre sí. Así que trayendo estos puntos claves vemos cómo sus comparaciones y similitudes logran hacernos entender más sobre su cultura y propósito de construcción. Comparándolas podemos ver los cambios de su arquitectura durante un periodo extenso de la historia, al igual que las cosas en común que poseen en respecto a su propósito divino. Ya que, fueron para sus ciudadanos estructuras de gran prestigio, construidas para alabar y darle prestigio a sus dioses. No obstante, ambas estructuras fueron realizadas con diferentes sistemas de construcción en mente. El Partenón cuenta con un sistema de poste y dintel mientras que la Villa de Adriano en su mayoría fue inspirada en sistemas de la arquitectura clásica griega e incluso egipcia. El Partenón fue construido alrededor de los años 447 y 438 a.C. en la Acrópolis, conocida también como “la ciudad alta”, en Grecia. Durante su trayectoria a través de los siglos el Partenón, fue visto como un templo, iglesia cristiana y hasta mezquita. Mientras la Villa de Adriano era una vasta área de tierra con muchas piscinas, baños, fuentes y ubicada en lo que habría sido una mezcla de jardines, áreas silvestres y tierras de cultivo.
Ambas edificaciones poseen estilos de belleza diferentes debido a que la apreciación de técnicas arquitectónicas eran distintas en sus respectivos ambientes. Por una parte, El Partenón consiste en un sistema de construcción a gran escala el cual se dejó influenciar altamente del orden Dórico, ya sea para la ornamentación de sus columnas como su espacialidad, además dichas columnas no tenían una forma completamente horizontal, sino se les creó una curva alrededor. Ahora bien, el uso que se le brindaba a cada lugar era distinto, para el caso del el Partenón de Atenas, fue utilizado principalmente para alabar y resguardar la estatua de la diosa Atenea, todo el enfoque iba en su adoración y su belleza, tanto así que se construyó la estatua en nombre de su divinidad, mientras que la Villa de Adriano sirvió por un tiempo como refugio de Roma para el emperador Adriano durante la segunda y tercera décadas del siglo II D.C, aunque luego se convirtió en una opción popular para villas, retiros rurales y religiosos. De esta manera, entenderlas estructuralmente nos ayuda a comprender cómo se forman sus espacios y cómo interactúan con su ambiente, las dos emanan una determinada grandeza, fundada por los materiales, columnas y techos elevados.
Concluyendo, el Partenón siendo el más considerado gracias a su punto de vista que destacó un sentimiento y sentido de grandeza y divinidad en su ámbito, con esto estableciéndose como parte de la cultura que lo rodea. De tal manera que forma un recorrido unido del exterior e interior para los visitantes y habitantes, creando espacios amplios que sirven para valorar y apreciar su entorno simbólico. Por otro lado, la Villa de Adriano en su actualidad se ha dado a luz con muchos artefactos hermosos que fueron restaurados, como estatuas de mármol y mosaicos del teatro y los baños. Se puede apreciar cómo la arquitectura y su espacio tienen un efecto directo con sus ambientes. Vemos como dichos espacios pueden tener un programa de diversos elementos que complementan la armonía y el propósito en el cual estos monumentos fueron construidos. Por consiguiente, teniendo estas estructuras o sus sobrantes que permanecen en ciertos casos crea una importancia notable para las personas que la visitan, ya que se convierten en lugares de reunión. Ya sea por su historia notable o por la belleza que permanece en sus sistemas y estilos de arquitectura.

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